El overgrip es lo más barato de tu equipo, pero es lo que decide si la pala se te escapa de la mano en el tercer set. Y aquí no hay overgrip "mejor" en absoluto: hay overgrip mejor para tu tipo de mano. Comprar el que usa tu compañero de pista sin mirar cuánto sudas es el motivo más habitual por el que acabas cambiándolo a cada rato.
1. Los dos tipos de overgrip (y por qué se confunden)
Por un lado están los absorbentes (perforados o de textura porosa): chupan el sudor y mantienen una sensación seca más tiempo, pero se saturan antes. Por otro, los tacky o "pegajosos": dan un agarre directo al tacto en seco, pero pierden ese punto pegajoso cuando aparece mucho sudor. En la práctica no son dos mundos separados: muchos overgrips actuales mezclan las dos cosas (tacky con perforaciones), así que fíjate en la descripción del fabricante y en si el overgrip es perforado, no solo en la palabra "soft" o "pro".
2. Qué overgrip según cuánto sudes
Si te sudan mucho las manos, busca uno con perforaciones como el Head Xtreme Soft: es muy fino (0,5mm), tacky y con perforaciones extra grandes que absorben la humedad. Si tienes las manos secas o normales, uno tacky y fino como el Wilson Pro Overgrip te da buen agarre con tacto suave. Y si no sabes en qué grupo estás, el Wilson Pro es también la compra segura: ni el más absorbente ni el más pegajoso, pero no falla en ningún extremo. Otra opción económica de calidad profesional es el Nox Overgrip Pro. Ojo con el Babolat Syntec Pro: es un grip base (el que va pegado al mango, debajo), no un overgrip, y si sudas mucho Babolat recomienda añadirle un overgrip encima.
3. Cuándo cambiarlo y cómo notar que toca
La señal no es visual, es táctil: en cuanto notas que tienes que apretar más fuerte el mango para que no gire la pala en la volea, ya deberías haberlo cambiado hace una sesión. No hay una cifra universal de sesiones: depende de cuánto sudes, de cuánto juegues y del tipo de overgrip (uno absorbente se satura antes que uno tacky si sudas mucho). Llevar siempre un pack de 3 en el paletero (no uno suelto) evita quedarte sin recambio a mitad de temporada, justo antes de un torneo.